Reseña de ASPIS: un cuento espeluznante y extraño con estética soviética

ASPIS es un título ambicioso creado por un desarrollador en solitario. En una Unión Soviética alternativa aprendieron a sumergirse en realidades paralelas, y el jugador tendrá que resolver acertijos en ellas, defenderse de criaturas e intentar salvar a su familia durante el proceso.

Frase del día: «Pero eso no es todo»

El juego está lleno de acontecimientos caóticos y extraños que se experimentan desde la perspectiva de Andrey, un ingeniero soviético que perdió a su esposa y a su hija en un mismo día. El protagonista está dispuesto a todo con tal de volver a ver a sus seres queridos, incluso si eso implica adentrarse en lo paranormal.

Andrey se unió a un grupo de voluntarios para probar el ASPIS: el Sistema Autónomo de Pronóstico de Sucesos Históricos. Con la ayuda de este sistema, la URSS podría superar a los capitalistas en desarrollo. Sin embargo, los voluntarios aceptaron participar en el experimento para poder hablar con sus seres queridos en el más allá.

Fuente de la imagen: ASPIS // Dream Wire Games

Pero eso no es todo. El sistema funciona con un nuevo tipo de energía descubierto por científicos soviéticos. Al igual que en DOOM, la energía ayudó a abrir un portal al infierno, donde criaturas del más allá comenzaron a atormentar a los voluntarios. No obstante, el portal no conducía al infierno, sino a una dimensión de cuentos populares donde habitan Baba Yaga, la Princesa Rana y una sirena enterrada bajo un roble. De todos los personajes de fantasía, solo está activo el Gato Sabio, que ayuda a los humanos en todo lo que puede.

Poco después se descubre que existe una raza extraterrestre que no tiene relación alguna con la humanidad. Sin embargo, enviaron al exilio a un criminal reincidente suyo, quien se convirtió en un problema tanto para los humanos como para las criaturas de los cuentos. Una especie de Krang de «Las Tortugas Ninja».

En medio de esta maraña de ideas tendrá que desenvolverse el protagonista, saltando de una dimensión a otra. En ciertos momentos, el juego indica que las decisiones tomadas influyen en la trama. Pero no influyen en nada: el desenlace depende únicamente de la elección final.

Fuente de la imagen: ASPIS // Dream Wire Games

Un martirio de rompecabezas

Que el desarrollador es un fanático del universo Half-Life se nota por las referencias en las notas y por la palanca que se puede conseguir dos veces a lo largo del juego. Lo que más parece haberle gustado fue el momento de Half-Life 2 en el que hay que asistir al doctor Kleiner durante la teletransportación de Alyx. ¿De qué otra forma se explica que casi todo el juego consista en accionar interruptores y conectar fuentes de energía?

No se puede dar ni un paso sin toparse con palancas, cerraduras o cúmulos de energía que se trasladan con la versión local de la pistola de gravedad. Los objetos necesarios para resolver los acertijos apenas destacan del entorno; ni siquiera cuentan con iluminación que los resalte.

Fuente de la imagen: ASPIS // Dream Wire Games

Los rompecabezas no se vuelven insoportables únicamente porque no hace falta desplazarse demasiado para resolverlos. Casi siempre los objetos necesarios se encuentran en la misma habitación donde surge el obstáculo. En ocasiones toca caminar más, pero suele ser la excepción a la regla.

Es inútil esconderse

Al principio, el juego intenta ser un título de terror y sigilo. Una criatura inquietante y poco vistosa empieza a acechar al protagonista, mostrando gran habilidad para jugar al escondite. Dispararle solo conseguirá frenarla temporalmente. Por fortuna, con el tiempo te das cuenta de que no es más rápida que el protagonista, así que simplemente cruzas todo el nivel corriendo.

Fuente de la imagen: ASPIS // Dream Wire Games

A la criatura la sustituyen los zombis. Emergen del suelo, corren de manera predecible y caen abatidos con rapidez. Para derrotar a rivales más desafiantes, habrá que resolver acertijos antes de poder liquidarlos a tiros.

Los adversarios más molestos son los espíritus. Salen por cualquier rendija, vuelan a gran velocidad y te derriban. En ocasiones, un espíritu intenta arrastrar al protagonista al infierno, por lo que es necesario dispararle antes de cruzar el portal.

Diagnóstico

Teniendo en cuenta que el juego fue desarrollado por una sola persona, ASPIS sorprende gratamente, sobre todo por su estado técnico. Está creado con Unreal Engine y, de todos los fallos habituales de este motor, solo me encontré con problemas de texturas y una puerta que no se abría hasta reiniciar la partida. A lo largo de toda la partida no hubo cierres inesperados, aunque la optimización aún deja margen de mejora.

El creador demuestra talento para concebir experiencias de terror. Antes de que aparecieran los monstruos sentí un miedo genuino: recorría habitaciones vacías mientras apuntaba la pistola con tensión constante. No obstante, en cuanto comenzaron los combates, esa sensación de terror se disipó.

El resto de los apartados están demasiado sobrecargados: giros argumentales, rompecabezas, enfrentamientos contra enemigos clónicos y un villano principal que parece haber alcanzado una comprensión cósmica. Hay demasiado caos en pantalla. Por suerte, incluso explorando a fondo los escenarios, logré terminar la aventura en 5 horas. Su mayor virtud es que no llegó a cansar ni a irritar en ningún momento.