Según ellos, casi todos los grandes estudios ya utilizan IA generativa en la producción. Una encuesta en la Gamescom del año pasado mostró que 9 de cada 10 desarrolladores admiten el uso de tales herramientas. Buser afirma que muchos juegos populares, disponibles en el mercado desde hace mucho tiempo, se crearon con un apoyo significativo de algoritmos, pero los jugadores no lo sabían.
La brecha entre el marketing y el desarrollo real en este tema es notable. Un ejemplo es Capcom: a pesar de las declaraciones públicas de rechazo al contenido de IA, la compañía fue nombrada uno de los usuarios activos de las herramientas de IA en la nube de Google.
Situaciones similares ocurrieron con Larian Studios y Embark Studios: después de las críticas, rechazaron la IA para el arte conceptual y el doblaje. Pero la tecnología ya está profundamente integrada en los procesos, y es casi imposible renunciar a ella por completo. Casos como los "placeholders" de IA en Clair Obscur: Expedition 33 lo confirman.
Los expertos creen que a medida que la IA se convierta en un estándar, será cada vez más difícil de reconocer. Si toda la industria adopta estas soluciones, la presión de los jugadores disminuirá. Los desarrolladores cada vez más no etiquetan el contenido de IA, evitando escándalos innecesarios; como resultado, la IA generativa se convierte en la base imperceptible de los éxitos de taquilla modernos.