A juzgar por las primeras críticas, los autores han abandonado los sistemas infinitos y la escala gigantesca, apostando por una atmósfera densa de aislamiento, una sensación de amenaza y complejas emociones humanas en un sombrío entorno de ciencia ficción. Una visión clara y un enfoque en la tensión hacen que el juego sea más personal y atractivo que los típicos "blockbusters".
El elemento clave es el abandono de las fantasías de poder y los sistemas de combate en favor de decisiones difíciles bajo presión. En Directive 8020 no hay un estado de derrota clásico: cada error, pausa o paso arriesgado conduce a consecuencias irreversibles con las que el jugador vive hasta el final. Las relaciones entre los héroes son dinámicas y pueden romperse por completo dependiendo de las acciones, lo que hace que los personajes influyan directamente en el curso de la misión.
La fuerza del juego reside en una trama en desarrollo, donde los momentos más emocionantes surgen orgánicamente de las decisiones del jugador, y no de escenas preestablecidas. A través de la iluminación, las ubicaciones y el ritmo, Supermassive Games crea un mundo absorbente.
La alta rejugabilidad y el incentivo para explorar caminos alternativos le dan al juego la oportunidad de convertirse en un éxito que será discutido, comparando "sus propias versiones" de la historia.