La principal razón del retraso fueron las preocupaciones técnicas.
Rebirth es un juego con un mundo más abierto, un ángulo de visión más amplio y una carga de CPU significativamente mayor.
Los desarrolladores de Square Enix no ocultaron sus dudas de que un proyecto tan exigente pudiera funcionar en la consola híbrida de Nintendo.
Nos preocupaba si podríamos garantizar una jugabilidad fluida, especialmente en modo portátil, cuando el jugador sostiene la consola en sus manos.
El punto de inflexión llegó cuando el equipo utilizó la experiencia de optimización de Remake. Se hizo hincapié en la gestión del renderizado, la iluminación y la carga de datos en streaming.
Empezamos a creer que con la inventiva adecuada podríamos lograr un excelente resultado.
La integridad de la historia también fue importante. El director señaló que no quería que el interés de los fans disminuyera entre las partes.
La trilogía debe ser una experiencia unificada, no queríamos que una pausa demasiado larga lo arruinara.
Final Fantasy VII Rebirth se lanzará el 3 de junio de 2026 en Nintendo Switch 2 y Xbox Series X/S.