Sega ha abandonado oficialmente el proyecto Super Game, del que se habló por primera vez en 2021. La información sobre el cierre de la iniciativa apareció en el último informe financiero del editor, donde Sega resumió los resultados de su estrategia en el segmento de juegos como servicio y free-to-play.
Según la compañía, la razón de la revisión del rumbo fueron los débiles resultados del juego móvil Sonic Rumble Party, así como la fallida adquisición de los creadores de Angry Birds, Rovio Entertainment. Después de la compra, las ventas de Rovio disminuyeron significativamente, lo que obligó a Sega a reducir la prioridad de la dirección de juegos como servicio en los próximos años.
En medio de los cambios, más de 100 desarrolladores que anteriormente trabajaban en proyectos free-to-play ya han sido transferidos a equipos que se ocupan de "juegos completos" basados en las franquicias clave de la compañía. Al mismo tiempo, Sega enfatizó que los remakes y relanzamientos de series clásicas, incluyendo Crazy Taxi, Jet Set Radio, Golden Axe y Streets of Rage, permanecen en desarrollo activo.
El proyecto Super Game fue anunciado en mayo de 2021 como una iniciativa a gran escala que unía varios juegos AAA y "trascendía la comprensión tradicional de los videojuegos". Más tarde, Sega declaró que estaba dispuesta a invertir hasta 100 mil millones de yenes (aproximadamente 882 millones de dólares al tipo de cambio de entonces) durante cinco años para implementar este concepto.