
El ex director de la franquicia Dying Light admitió que intentar complacer a todos los jugadores a la vez se convirtió en un gran problema para Techland
Con Dying Light: The Beast, el estudio adoptó un enfoque diferente.
Tymon Smektala, ex director de la franquicia Dying Light, habló francamente sobre los problemas de Dying Light 2: Stay Human y las conclusiones que el estudio sacó al crear Dying Light: The Beast. Durante una presentación en la conferencia Digital Dragons en Cracovia, el desarrollador admitió que después del lanzamiento de la segunda parte, el equipo perdió el enfoque en los elementos clave de la serie, intentando complacer a todos los jugadores al mismo tiempo.
Según Smektala, después del lanzamiento de Dying Light 2 en 2022, el estudio se dio cuenta rápidamente de que, a pesar de las similitudes con el primer juego, la secuela carecía de muchos pequeños detalles que formaban la atmósfera única del original. Los jugadores criticaron activamente el proyecto: algunos querían más tensión y horror, otros, mecánicas de rol más profundas, parkour mejorado o un sistema de combate más brutal. Las opiniones también se dividieron entre los partidarios del realismo, el regreso a los orígenes de la primera parte y aquellos que querían ver algo completamente nuevo.
Smektala señaló que intentar satisfacer todas las expectativas a la vez se convirtió en una verdadera trampa para el estudio. Al final, Techland llegó a la conclusión de que la calidad es más importante que la cantidad. Los desarrolladores redujeron el ritmo de trabajo, se centraron en las mecánicas principales y comenzaron a prestar más atención a la elaboración de los elementos básicos del juego. Este enfoque se aplicó primero en el soporte continuo de Dying Light 2 y luego se convirtió en la base para el desarrollo de Dying Light: The Beast.

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