Destiny 2 recibió la última gran actualización antes de pasar a un soporte más tranquilo, y los jugadores acordaron de antemano ingresar masivamente al juego. Como resultado, los servidores cayeron a los pocos minutos de iniciado el parche.
Normalmente, tales fallos provocan quejas, pero esta vez la comunidad publicó capturas de pantalla de errores y marcó la "despedida" del juego. Así, los fans querían mostrar a Bungie y Sony que el proyecto sigue vivo y que la audiencia es significativa.
Más tarde, los jugadores comenzaron a exigir activamente Destiny 3, considerando un error que el estudio no hubiera comenzado el desarrollo de la secuela antes. Sin embargo, Destiny 2 se lanzó en 2017 y aún mantiene una alta actividad.
Según SteamDB, el pico de jugadores en línea superó los 167 mil solo en Steam, y el juego incluso entró en el top de ventas de la plataforma. En este contexto, los fans comparan las cifras con los fracasos de otros proyectos del estudio.
A pesar del revuelo, Destiny 3 no está en desarrollo actualmente: la creación de una nueva entrega llevaría años y requeriría enormes recursos.