Sony ha reconocido que el aumento de los precios de los componentes y la escasez de ciertos tipos de memoria están afectando el negocio de PlayStation. La compañía ya ha aumentado el precio de la PS5 y no descarta reducir el número de promociones y ofertas especiales.
El problema afecta a todo el mercado de la electrónica. El costo de los componentes sigue aumentando, y la alta demanda de memoria, utilizada también para el desarrollo de la IA, obliga a los fabricantes a buscar formas de mantener la rentabilidad.
En un nuevo documento comercial, Sony señaló que la división de hardware de juegos se verá afectada por el aumento de los precios y la escasez de semiconductores de memoria. La compañía planea mantener la rentabilidad ajustando de manera flexible los planes de ventas y promociones.
En el área de hardware, Sony espera el impacto del aumento de los precios y la escasez de semiconductores de memoria, pero planea gestionar el impacto en la rentabilidad mediante un ajuste flexible, entre otras cosas, de los planes de ventas de dispositivos y promociones.
De hecho, esto significa que Sony podría reducir el número de descuentos y vender menos consolas. Esto podría ser especialmente notable durante el Black Friday y las vacaciones de Año Nuevo, cuando los compradores suelen esperar ofertas ventajosas.