"Supergirl" recibió una calificación de B− según CinemaScore. Para la nueva película de DC Studios, esta es una señal de alarma: entre las adaptaciones de cómics de DC estrenadas en el siglo XXI, solo "Joker: Folie à Deux" recibió una calificación más baja, con una D.
También es notable que ninguna película del anterior universo cinematográfico de DCEU cayó a B−. Incluso las controvertidas "Batman v Superman: Dawn of Justice", "Black Adam", "Aquaman 2" y "The Flash" recibieron al menos una B. En este contexto, la segunda película del nuevo universo cinematográfico de James Gunn mostró el peor resultado entre todos los proyectos del DCEU cerrado.
En la industria, CinemaScore se considera uno de los indicadores más fiables de la reacción del público. A diferencia de Rotten Tomatoes o IMDb, esta calificación no puede ser masivamente subestimada mediante el "review-bombing": la compañía encuesta a los espectadores directamente después de las proyecciones a la salida del cine. Por lo tanto, los estudios siguen de cerca este indicador, ya que a menudo refleja el potencial del "boca a boca" e influye en la dinámica de taquilla futura.
Otros agregadores confirman el panorama general. En Rotten Tomatoes, la película tiene un 57% de críticas positivas de los críticos (255 reseñas) y un 76% de calificación del público. En Metacritic, la película recibió 49 puntos de 100 de la prensa especializada (54 reseñas), y la puntuación media de los usuarios es de 5.4 sobre 10.
En este contexto, las expectativas de recaudación inicial también han empeorado notablemente. Si inicialmente los analistas pronosticaban un debut de alrededor de $65 millones en Estados Unidos, ahora las estimaciones se han estabilizado en el rango de $39-40 millones. Para una película con un presupuesto de producción de alrededor de $175-186 millones, un comienzo así complica significativamente el camino hacia la rentabilidad, aunque las conclusiones finales solo podrán sacarse después de las primeras semanas de estreno mundial.