La decisión de Sony de dejar de producir nuevas copias físicas de juegos para PlayStation a partir de enero de 2028, a pesar de la reacción mixta de los jugadores, ha tenido un impacto positivo en el sentimiento de los inversores. Tras el anuncio realizado el 1 de julio, las acciones de la compañía subieron aproximadamente un 7%.
En el momento de la publicación de la noticia, los valores de Sony habían subido desde un mínimo de 3.232 yenes el día del anuncio hasta un pico de 3.486 yenes el 3 de julio, para luego corregirse a un nivel de alrededor de 3.380 yenes.
La compañía explicó la transición a un modelo completamente digital diciendo que la demanda de contenido digital supera significativamente el interés de los usuarios en los medios físicos. Según Sony, la eliminación de los discos permitirá centrarse en el formato de distribución de juegos más solicitado.
Los informes financieros confirman esta tendencia. Al final del año fiscal 2025, las ventas de copias físicas de juegos representaron solo alrededor del 3% de los ingresos totales de Sony, lo que equivale a aproximadamente 830 millones de dólares. En comparación, las ventas digitales a través de PlayStation Store generaron alrededor del 23% de los ingresos totales, casi 7 mil millones de dólares.
Al mismo tiempo, las filtraciones de documentos internos de PlayStation indicaron anteriormente que para una serie de las exclusivas más importantes, las versiones físicas aún representan una parte significativa de las ventas. Sin embargo, el panorama general sigue favoreciendo la distribución digital.