Según la prestigiosa publicación The Hollywood Reporter, la dirección de DC Studios se dio cuenta de que había serios problemas con "Supergirl" muchos meses antes de su estreno. Según fuentes internas, las primeras señales de alarma aparecieron en otoño de 2025, solo un par de meses después de finalizar el rodaje.
Las primeras proyecciones de prueba de la versión del director Craig Gillespie recibieron puntuaciones bajas, alrededor de 60 puntos sobre 100, aunque una fuente menciona 70 puntos. Los informantes de THR también mencionan un conflicto entre el estudio y el director. Las opiniones aquí tradicionalmente difieren: algunos afirman que Gillespie y la dirección no coincidieron en la visión creativa de la película, mientras que otros califican los desacuerdos como un proceso de trabajo "normal y saludable".
Sin embargo, al darse cuenta de la inviabilidad de la versión actual de la película, DC Studios comenzó a trabajar en su propia versión del montaje. Para las regrabaciones adicionales, James Gunn contrató en secreto al guionista Jeremy Slater ("Mortal Kombat 2"), quien, junto con la autora del guion original Ana Nogueira, preparó nuevo material. Basándose en esto, el equipo realizó nueve días adicionales de rodaje. En particular, los cambios afectaron la batalla final y la banda sonora.
Como resultado, dos editores trabajaron en la película en paralelo: Tatiana S. Riegel (elección de Gillespie), quien defendía la visión del director, y Fred Raskin, colaborador habitual de James Gunn. Según THR, la versión del estudio obtuvo mejores resultados en las proyecciones de prueba, con alrededor de 72 puntos. Y cuando ambas versiones, la del director (que era 11 minutos más larga) y la del productor, se mostraron a los grupos focales finales, la diferencia entre ellas fue de solo dos puntos.
Al final, la dirección de DC Studios tomó la difícil decisión de estrenar la versión reducida del estudio. Sin embargo, como muestran los catastróficos resultados de taquilla actuales, esto no salvó el proyecto del fracaso comercial. Además, este paso solo intensificó las disputas en torno al papel del propio James Gunn: en las redes sociales, muchos espectadores ahora creen que la responsabilidad del fiasco final recae principalmente en el jefe del estudio, y no en Craig Gillespie.