Durante muchos años, Xbox hizo de Game Pass la base de su estrategia. Según The Wall Street Journal, el servicio no alcanzó la escala esperada.
El resultado fue modesto en comparación con los planes anteriores de Microsoft. Documentos revelados durante el juicio por la adquisición de Activision Blizzard mostraron que la compañía quería alcanzar 77 millones de suscriptores de Xbox Game Pass para 2026.
La situación parece aún más interesante si recordamos que en febrero de 2024, 34 millones de jugadores usaban el servicio, incluso antes del lanzamiento de Call of Duty en la suscripción desde el primer día. Posteriormente, el aumento de precios, incluido el aumento del costo de Ultimate a $30 al mes, provocó la salida de millones de usuarios.
En abril, la nueva jefa de Xbox, Asha Sharma, bajó los precios: Ultimate se abarató a $23 y PC Game Pass a $14. Microsoft también cambió su estrategia y se negó a lanzar nuevas entregas de Call of Duty en la suscripción el día del lanzamiento.
Según los últimos datos, la situación ha comenzado a estabilizarse. Sin embargo, 30 millones de suscriptores siguen estando lejos de los objetivos de Microsoft.