Se ha sabido que uno de los empleados más experimentados ha dejado Bungie. Lars Bakken ha puesto fin a su carrera en la industria de los videojuegos después de casi 21 años en el estudio y 28 años en la profesión.
El último puesto de Bakken fue el de director sénior de diseño. A lo largo de los años, hizo contribuciones significativas a la creación de Halo y Destiny: trabajó en el multijugador de Halo 3, dirigió el desarrollo del modo Firefight en Halo: Reach, fue uno de los diseñadores principales del primer Destiny, fue responsable del diseño PvP de Destiny 2, y también participó en la creación de las expansiones Shadowkeep y The Witch Queen.
A diferencia de muchos colegas que dejaron Bungie debido a recortes, Bakken se fue por voluntad propia, anunciando su jubilación. En su perfil de LinkedIn, indicó con humor su nueva "profesión": paseador de perros.