La comunidad de jugadores sigue luchando por la preservación de las ediciones físicas. La iniciativa en línea "Don't Kill the Disc", que insta a Sony a no abandonar los discos después de 2028, ya ha recogido más de 357.000 firmas.
Una nueva ola de apoyo comenzó después de la respuesta oficial de la compañía japonesa a las críticas. Sony dejó claro que no tiene intención de cambiar de rumbo y tiene la intención de continuar la transición a un ecosistema totalmente digital en PS5 y la futura PS6.
La situación se describe como una de las mayores crisis de reputación de la marca desde la interrupción masiva de PlayStation Network en 2011. Los jugadores temen la desaparición de las ediciones físicas coleccionables, la dependencia total de la tienda digital y la pérdida de la capacidad de revender juegos en el mercado secundario. El descontento se ve agravado por el hecho de que Sony ignora de facto las demandas de una comunidad tan grande.
Según los analistas, detrás de la postura inflexible de la compañía hay razones financieras y problemas de seguridad. La eliminación de los discos permitirá a Sony evitar las comisiones de las cadenas minoristas y reducir el mercado de juegos usados, que es particularmente popular en muchos países europeos.