El lanzamiento de Beast of Reincarnation en Xbox Game Pass atrajo la atención de los jugadores, pero poco antes del lanzamiento, las pruebas técnicas revelaron problemas de rendimiento en Xbox Series X y Series S.
En las versiones de demostración y las compilaciones previas al lanzamiento, la velocidad de fotogramas, especialmente en el modo de calidad, podía caer de los 60 FPS objetivo a aproximadamente 45 FPS. Los jugadores también se quejaron de notables tartamudeos en la imagen, lo que generó preguntas sobre la optimización del proyecto.
Los desarrolladores reaccionaron rápidamente. Apenas unas horas después del lanzamiento, el juego recibió una importante actualización de 32 GB, diseñada para eliminar las caídas de rendimiento y aumentar la estabilidad.
Según los primeros comentarios, el parche logró en gran medida su objetivo y mejoró notablemente la fluidez en ambas consolas Xbox.
Al mismo tiempo, las diferencias entre las versiones para Xbox Series X y Series S persistieron. Ambas ofrecen modos de rendimiento y calidad. En Series S, la imagen sigue siendo menos nítida y detallada.