Nintendo continúa su lucha contra la emulación de Nintendo Switch. La compañía envió a GitHub siete nuevas notificaciones de infracción de derechos de autor, lo que resultó en la eliminación de más de 400 repositorios (401, para ser exactos) que contenían emuladores de Switch de la plataforma.
El más afectado fue Suyu, uno de los proyectos más conocidos que surgieron después del cese del desarrollo de Yuzu. De los 401 repositorios eliminados, 311 contenían Suyu. También fueron bloqueados el emulador de Android Skyline, el MonoNX escrito en C# y numerosos forks de otros proyectos basados en Yuzu.
Esta no es la primera acción de este tipo por parte de Nintendo. En mayo de 2024, la compañía logró la eliminación de 8,535 repositorios relacionados con Yuzu de GitHub con una sola solicitud. En febrero de 2026, Nintendo volvió a contactar a la plataforma, exigiendo la eliminación de los repositorios restantes de Yuzu y al menos otros 12 emuladores de Switch.
En las nuevas notificaciones, Nintendo afirma que los emuladores de Switch están destinados principalmente a ejecutar juegos de la consola y eluden ilegalmente las medidas de protección tecnológica. Según la compañía, los emuladores utilizan claves criptográficas de Nintendo (prod.keys) para descifrar copias de juegos y archivos ROM.
Nintendo considera que la distribución de tales emuladores es ilegal. Las páginas de los repositorios eliminados ahora muestran una notificación de bloqueo y un enlace a la solicitud correspondiente de Nintendo.
La presión legal sobre los desarrolladores de emuladores comenzó con especial intensidad después de la demanda de Nintendo contra Tropic Haze, los creadores de Yuzu, en 2024. La compañía afirmó que una copia de The Legend of Zelda: Tears of the Kingdom había sido descargada más de un millón de veces antes de su lanzamiento oficial, y que Yuzu supuestamente facilitó la piratería "a una escala colosal".
Al final, las partes llegaron a un acuerdo solo unas semanas después de la presentación de la demanda. Tropic Haze cesó el trabajo en Yuzu y acordó pagar a Nintendo $2.4 millones en compensación.