Sony aún no ha reaccionado a la protesta de los usuarios. La acción comenzó el 23 de agosto y finalizó el 30 de agosto a las 19:00 hora local. Se instó a los participantes a no encender sus PS5, no jugar y no comprar nada en PlayStation Store.
La razón fue el plan de Sony de dejar de producir ediciones físicas de juegos a partir de enero de 2028. Los organizadores consideran que la semana pasada fue solo un período mínimo y ahora proponen continuar el boicot indefinidamente.
Los representantes de Does It Play declararon:
Instamos a todos a continuar la protesta indefinidamente hasta que Sony cambie su enfoque. Debemos ir hasta el final, de lo contrario no lograremos nada.
Sony no ha respondido oficialmente a la protesta. Sin embargo, la compañía informó anteriormente a los inversores que no ve un impacto negativo de posibles boicots en el negocio.
El impacto real de la acción se conocerá después del próximo informe financiero. Continuar el boicot será cada vez más difícil: se avecinan los lanzamientos de The Blood of Dawnwalker, Onimusha: Way of the Sword, Marvel’s Wolverine, Control Resonant y GTA VI.