A lo largo de las décadas, la saga The Legend of Zelda ha cambiado de rumbo visual en repetidas ocasiones. Al crear el remake de Ocarina of Time, el equipo buscó un diseño que transmitiera de la mejor manera las particularidades de este juego en específico. El productor Eiji Aonuma lo reveló en una entrevista.
Según sus palabras, Breath of the Wild y Tears of the Kingdom están conectados por una historia común, por lo que utilizan una estética similar. Ocarina of Time no guarda tal conexión argumental con ellos, lo que permitió elegir un estilo artístico completamente diferente. Además, una propuesta visual inesperada ayuda a sorprender más a los jugadores.
«Me parece que una de las características interesantes de Zelda radica en que, de un juego a otro, el estilo gráfico suele cambiar drásticamente. Para nosotros, lo fundamental es dar con la opción más adecuada: entender qué funciona bien con el juego y responde a nuestros objetivos. Desde luego, no cambiamos el estilo solo por cambiar. Si los juegos están relacionados entre sí, pueden compartir rasgos comunes».
El productor señaló que el propio equipo pasó por un proceso que fue desde la sorpresa ante el nuevo diseño hasta acostumbrarse a él. Los desarrolladores esperan que los jugadores experimenten las mismas emociones: que primero se sorprendan con los personajes y escenarios conocidos, y luego valoren lo bien que el estilo elegido encaja con el juego.
«Todo se reduce a encontrar la solución más adecuada, y en ocasiones ese camino resulta largo».
El remake de The Legend of Zelda: Ocarina of Time ya está disponible en Nintendo Switch 2.
