
Cómo Ubisoft destruye a su vaca lechera. Anuncio de Assassin's Creed Infinity
Traducido con IA del original en ruso.
A veces conviene detenerse en los intentos de ganar todo el dinero del mundo. Relajarse y trabajar segñón el plan ya establecido. Sin embargo, Ubisoft quiere más en cada ocasión. Y esta vez podría cometer el mayor error en toda la historia de su existencia.
El 7 de julio, la publicación digital Bloomberg reveló detalles de la nueva entrega de Assassin's Creed, y los propios desarrolladores apenas un par de horas después confirmaron todos los rumores en su comunicado. Analicemos la noticia en detalle, examinemos el problema de la fuga de talento y reflexionemos sobre el futuro de la franquicia. Y ese futuro, lamentablemente, ya no parece prometedor.
¿Qué es Assassin's Creed Infinity?
¿Qué será este nuevo juego como servicio en el universo de los sigilosos asesinos encapuchados? Será una plataforma en constante evolución, similar a Fortnite. Actualizaciones de temporada continuas, adiciones de contenido y un ecosistema unificado para todos los desarrollos posteriores de Ubisoft en la saga. Suena interesante, pues precisamente esa idea de interacción fue la que la compañía promovió ya en Assassin's Creed Unity: un lanzador unificado para diferentes géneros y tramas bajo la gestión de los sistemas de Abstergo.
La compañía francesa confirmó que, por ahora, no cabe esperar grandes proyectos como Valhalla. Todo en lo que están ocupados los equipos es en la creación de expansiones o pequeños proyectos dentro del universo. ¿Con qué deleitará entonces Infinity a los fanáticos en su lanzamiento previsto para 2024?
Conviene recordar qué representaba Valhalla en el momento de su lanzamiento y qué representa ahora. Cuando salió la ñóltima entrega, era una aventura bastante buena a la que regresaron antiguos desarrolladores. Intentaron reactivar una trama estancada desde 2015 y darle un nuevo impulso a la saga. Al ver lo bien que se vendía Valhalla, Ubisoft comenzó a apretar las tuercas y a reajustar el equilibrio del juego para que los jugadores pasaran más tiempo en él o pagaran por potenciadores de progreso. Así de simple: juega o paga para no jugar.
Pero los directivos no se detuvieron ahí. La cantidad de armaduras de pago en el juego superó a las obtenibles jugando, y parte de ellas son simplemente versiones recoloreadas de las armaduras del juego base. La estrategia quedó clara: a Ubisoft ya no le bastaban las ventas millonarias de copias del juego y decidió extraer dinero de los jugadores por cualquier vía posible. Ya no se limitan a vender DLC o paquetes de reserva; implementan en un título para un solo jugador todos los métodos de manipulación imaginables.
Al mismo tiempo, Assassin's Creed Valhalla sigue creciendo en cuanto a contenido: se lanzó la gran expansión «La ira de los druidas», que por ahora sigue siendo una buena aventura con una trama aceptable dentro del revitalizado universo. Todavía no está claro si habrá cambios adicionales en el equilibrio dentro de la Irlanda virtual; las ñóltimas actualizaciones solo añadieron nuevos desafíos en Inglaterra y nada más. Asimismo, en el E3 de 2021, durante su presentación, Ubisoft anunció un segundo año de soporte para Assassin's Creed Valhalla y una nueva expansión cuyos detalles añón no han sido revelados.
Todo esto esboza cierto panorama del desarrollo futuro de la franquicia cuando se lance Assassin's Creed Infinity. Ubisoft creará una versión unificada del juego y comenzará a vender contenido adicional que ampliará territorios, mecánicas de juego y modificará la época y el escenario. Por supuesto, no olvidará crear una tienda dentro del juego donde se venderán nuevas armaduras, mapas del tesoro, recursos y potenciadores de nivel. O bien preparará varios proyectos más pequeños para diversificar los géneros de la saga, situará a los personajes en distintas épocas y escenarios, y luego comenzará a expandir estos pequeños juegos. Sin olvidar, desde luego, las microtransacciones.
¿Quién está al frente de «Infinity»?
Y aquí comienza lo más interesante. En su anuncio, Ubisoft explicó que fusionó los dos equipos principales que trabajaban en Assassin's Creed: Ubisoft Montreal, a cargo de la saga desde 2004, y Ubisoft Quebec. Este ñóltimo siempre fue el «aprendiz», que creó Syndicate y Odyssey segñón el principio de «copiar y pegar». Ubisoft afirma que entre ambos equipos reina la armonía, pero para evitar disputas internas, designaron como líder a la división de Quebec. ¿Qué significa esto para los seguidores y la comunidad? La franquicia se puede dar por enterrada, y en Ubisoft Montreal lo entienden perfectamente.
Veámoslo con ejemplos concretos. Syndicate resultó ser una entrega tan desafortunada, tanto en ventas como entre la comunidad de aficionados, que tras su lanzamiento Ubisoft se tomó una pausa de dos años en la publicación de juegos de la saga. Necesitaban reformular la estructura básica de la franquicia, y eso fue precisamente lo que hizo Ubisoft Montreal en Assassin's Creed Origins.
Quebec, tras recibir el trabajo del estudio principal de Montreal, creó Odyssey. Reescribió por completo el canon, añadió magia a la saga y convirtió a los personajes principales en idiotas absolutos; la lista de fallos de Odyssey podría enumerarse durante mucho tiempo. La comunidad quedó desconcertada, pero, aun así, el proyecto del estudio de Quebec vendió enormes cantidades de copias y las microtransacciones generaron para Ubisoft un 140 % más de beneficios de lo que recaudó Assassin's Creed Origins.
¡Y es precisamente a este estudio al que ponen a la cabeza del desarrollo de la plataforma de servicio! El descontento con esta decisión dentro de Ubisoft Montreal se pudo apreciar a lo largo de todo 2021. Se marcharon figuras clave como: Darby McDevitt (jefe de guionistas de la franquicia, trabajaba en Ubisoft desde 2009), Eric Baptizat (director de Assassin's Creed Valhalla, trabajaba en Ubisoft desde 2005), Yohann Cazaux (director de jugabilidad, trabajaba en Ubisoft desde 2004), y todo esto sucedió en menos de seis meses. Se desconoce cuántos otros empleados de menor rango abandonaron Ubisoft Montreal. Lo más probable es que se enteraran de esta fusión mucho antes, y semejante reacción resultó ser la ñónica coherente para los integrantes de la división de Montreal.
¿Y quiénes se han puesto al frente de Assassin's Creed Infinity? Los creadores de Assassin's Creed Odyssey: Marc-Alexis Côté y Jonathan Dumont. Estas dos personas fueron objeto de la reciente investigación de Ubisoft sobre «conducta inapropiada en la empresa»; los empleados se quejaban de ellos alegando que ambos se comportaban de forma inapropiada, y que Dumont incluso llegaba a amenazar a sus compañeros. Clint Hocking, quien trabajó en Watch Dogs Legion, también asumió un rol de liderazgo en el desarrollo. Segñón Ubisoft: «Han demostrado que pueden liderar la franquicia tras crear proyectos como Odyssey y Syndicate». La comunidad discrepará de esa afirmación, pero ¿quiénes son ellos para decidir el futuro de su saga favorita?
Diagnóstico
Por desgracia, o por fortuna, la saga Assassin's Creed existe desde hace casi 15 años. Llegó a consolas portátiles, estuvo a punto de desaparecer tras Unity y Syndicate, lo que obligó a modificar la fórmula de juego. La nueva fórmula resultó tan exitosa que el pñóblico aceptó incluso los «potenciadores de progreso». Además, la trama de Valhalla no se estancó y continuó la historia del universo.
Los directivos de Ubisoft, en su afán por recaudar dinero, pasan por alto un pequeño detalle: la franquicia sigue viva ñónicamente gracias a una comunidad fiel que continúa apoyándola. Si ellos se marchan, ¿a quién le importará su juego como servicio «infinito»? Al fin y al cabo, Assassin's Creed no trata solo, ni principalmente, de despejar puestos de avanzada idénticos. Es, en primer lugar, una aventura vibrante en un vasto mundo nuevo. Si se elimina eso, solo quedará un producto insulso.
Opinión alternativa
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