Donkey Kong Bananza no es solo el regreso de un personaje de culto, sino un juego que pone en el centro de atención la personalidad del gorila. El nuevo proyecto para Nintendo Switch 2 hereda la experiencia de Super Mario Odyssey, reinterpretando la fórmula
Los desarrolladores mostraron todas las facetas de Donkey Kong: desde la torpeza y la amabilidad hasta la ferocidad y su antiguo papel como antagonista. El resultado es un personaje vivo, capaz de expresar emociones y cambiar según las situaciones del juego.
El productor Kenta Motokura, el director Wataru Tanaka y el director de arte Daisuke Watanabe informaron que consultaron con Miyamoto, Koizumi e ilustradores históricos de la serie, recopilando consejos sobre proporciones, rasgos y estilo. La diversidad de encarnaciones anteriores se convirtió en un punto fuerte del personaje, lo que permitió ampliar el rango de expresiones y hacerlo universal. En las escenas de corte domina el lado cómico, en las escenas de batalla, la fuerza. Las transformaciones de Bananza resaltan los rasgos oscuros, convirtiendo a Donkey Kong en un "héroe oscuro".
La jugabilidad se basa en la destrucción y la exploración. La tecnología vóxel permite romper paredes, cavar túneles y cambiar el espacio interior de las construcciones, creando nuevos caminos. Los desarrolladores crearon herramientas, incluido un sistema de cámara subterránea, y también renunciaron a la física tradicional para que los niveles sigan siendo transitables.
El mundo de Bananza se complementa con NPC originales: los Warellya, que se alegran de las destrucciones, convirtiéndolas en placer. Los personajes históricos, como Diddy, Dixie y Cranky Kong, recibieron un diseño renovado que conserva el espíritu del original. El DLC promete aún más contenido.