La cosplayer AKUMURA decidió trasladarse al brutal universo de Warhammer 40,000 para glorificar al Omnissiah, estudiar todo tipo de tecnologías y proteger al Imperio de peligros mortales.
Durante la sesión de fotos, que fue realizada por el fotógrafo Pavel «Leno» Grishin, la modelo apareció como una tecno-sacerdotisa del Adeptus Mechanicus, una organización tecnocrática también conocida como el Sacerdocio de Marte.
Los tecno-sacerdotes consideran la carne orgánica como débil e imperfecta, por lo que se esfuerzan por reemplazarla con aumentos, implantes cibernéticos para lograr una mayor eficiencia y cercanía al Dios-Máquina.
El conocimiento, según el culto Mechanicus, es la máxima manifestación de la divinidad, y en consecuencia todas las creaciones y tecnologías que encarnan el conocimiento son sagradas. El valor de una persona se determina solo por su conocimiento, su cuerpo es simplemente una envoltura orgánica capaz de preservar el intelecto.
Los miembros del Adeptus Mechanicus aceptan al Emperador como la encarnación terrenal del Dios-Máquina, administran los Mundos Forja, planetas completamente cubiertos de fábricas, se dedican al mantenimiento de equipos complejos y buscan constantemente tecnologías antiguas.