La aventura mística del estudio Double Fine recibe su primera actualización dos meses después de su lanzamiento.
Double Fine cierra el año con el lanzamiento de la primera actualización para Keeper: Back in Black (and White). El juego ha recibido ajustes gráficos ampliados y nuevos modos visuales.
Ahora los usuarios pueden activar un filtro noir, que transforma Keeper en una estilizada aventura en blanco y negro, así como un modo de alto contraste, orientado a jugadores con discapacidades visuales y sensibilidad al color. Este modo facilita la percepción del entorno gracias a diferencias de color más claras y permite ajustar de forma flexible el equilibrio visual.
Además, la actualización ha añadido soporte para formatos Ultrawide (21:9 y 32:9), la posibilidad de seleccionar el monitor en la configuración de pantalla y un sistema de calibración HDR que ayuda a ajustar con precisión la imagen a una pantalla específica. Los desarrolladores también han informado de numerosas correcciones menores que mejoran la estabilidad y la calidad visual, sin proporcionar una lista detallada de los cambios.
La actualización ya está disponible en PC y Xbox, incluyendo la versión en Game Pass. Double Fine ha señalado que esta es solo la primera actualización para Keeper, y que los jugadores pueden esperar nuevas mejoras en el futuro.