Después de los eventos de Gears of War 3, la humanidad debía refugiarse en ciudades fortificadas, y la Horda planeaba ser sellada bajo tierra en capullos cristalinos. En lugar de otra guerra con monstruos, Bleszinski quería mostrar una amenaza interna: bandas de caníbales, inspiradas en "Mad Max" y "Firefly".
Uno de los temas clave de la trama debía ser una droga creada a partir de los restos de los Lambent. La sustancia convertía a las personas en monstruos de combate agresivos, y JD Fenix, que intentaba estar a la altura del legado de Marcus Fenix, sufriría en secreto una adicción a ella.
El cambio principal debía ser una nueva forma de la Horda, criaturas voladoras con alas. Incluso prepararon un eslogan publicitario para ellas:
Antes venían de abajo. Ahora vienen de arriba.
Después de la partida de Bleszinski, los desarrolladores eligieron una dirección más segura. Como resultado, Gears of War 4 presentó los robots DeeBees y el regreso de los enemigos clásicos de la serie.