La masiva reestructuración de Xbox sigue afectando a los estudios internos de la compañía. Tras una ola de despidos que afectó a casi todas las divisiones de juegos de Microsoft, los empleados de Bethesda Game Studios han comenzado a expresar su preocupación por el futuro de The Elder Scrolls VI.
Los desarrolladores que permanecen en Bethesda después de los recortes temen que los despidos puedan llevar a una prolongación aún mayor del desarrollo del proyecto. La principal razón de la preocupación es la posible sustitución de empleados experimentados por mano de obra contratada más barata, que no está familiarizada con las herramientas propias de Bethesda.
Según uno de los desarrolladores, el equipo había estado trabajando con gran entusiasmo en The Elder Scrolls 6 durante mucho tiempo, pero los últimos acontecimientos han afectado gravemente la moral de los empleados.
Todos estábamos muy entusiasmados con TES 6, y lo que pasó afectó mucho el ánimo del equipo. Ya estábamos trabajando al límite de nuestras capacidades, y ahora nos preocupa que el desarrollo se prolongue aún más.
Otro empleado señaló que incluso si se contrata a nuevas personas para reemplazar a los especialistas despedidos, necesitarán una capacitación prolongada.
Existe la preocupación de que seamos reemplazados por mano de obra contratada más barata. Nuestras herramientas son un desarrollo propio de Bethesda, y los nuevos empleados necesitarán tiempo para dominarlas. Esto provocará retrasos adicionales, y el equipo restante probablemente tendrá que trabajar horas extras para ponerse al día con el cronograma.