
Análisis de Enshrouded: el juego de supervivencia que lo tiene todo
Traducido con IA del original en ruso.
El 15 de octubre, Enshrouded abandonó el acceso anticipado. Los desarrolladores trabajaron en la versión final durante casi tres años y, por fin, la presentaron al mundo. Exploramos el reino de Embervale y quedamos gratamente impresionados.
La historia del Velo
En otro tiempo, todo marchaba bien en el reino de Embervale, hasta que un misterioso viajero entregó a sus habitantes un poderoso elixir. La poción otorgó a la gente una fuerza enorme, pero también la corrompió: consumidos por la codicia, comenzaron a extraer el brebaje de las entrañas de la tierra sin control, matándose entre sí. Esta sed insaciable provocó la aparición del siniestro Velo, que convirtió a los habitantes en monstruos. La civilización colapsó y los supervivientes cayeron en un sueño mágico.
El protagonista es el Vástago de la Llama, un guerrero elegido creado por los antiguos. Impulsado por una fuente sagrada de energía vital, debe restablecer la paz, destruir el Velo y salvar Embervale.
La historia se desarrolla a través de diálogos y misiones: el protagonista encuentra aliados, los invoca en la base e interactúa con ellos, haciendo avanzar la trama. Los supervivientes rescatados revelan poco a poco su pasado y encargan tareas con regularidad al jugador: recuperar un objeto valioso, rescatar a otro personaje, abatir a un monstruo peligroso y mucho más.
El entorno en Enshrouded también forma parte de la narrativa. Al explorar el mundo, con frecuencia se descubren ubicaciones donde, con solo mirar alrededor, resulta sencillo entender qué ha sucedido: un ataque de monstruos, bandidos o los estragos del Velo.
El panorama se completa con las notas dispersas por todas partes; por fortuna, cuentan con un brillo llamativo y es difícil pasarlas por alto. Los textos narran las vivencias de personajes y lugares específicos, ampliando el trasfondo general del mundo. Además, todas están narradas por una voz en off muy agradable de escuchar, casi como un audiolibro. Es una lástima que solo esté disponible en inglés.
Sin embargo, aquí la historia sirve meramente como base para la jugabilidad. No conviene esperar grandes revelaciones ni giros argumentales inesperados. La puesta en escena tampoco es especialmente elaborada: se limita a una narración sobre imágenes fijas. Y para una propuesta de este tipo, resulta adecuada.
¿Se puede hacer... lo que uno quiera?
La jugabilidad de Enshrouded se basa en la supervivencia en un gran mundo abierto. Tendrás que recolectar recursos, construir y equipar tu base, luchar contra monstruos, explorar el entorno, alimentarte, cambiar y reparar tu equipo, pescar, cazar, criar ganado, domesticar animales y mucho más.
Es posible cocinar alimentos, como asar carne en una hoguera, o recolectar diversas bayas, verduras y otros comestibles por el mapa. También puedes montar un huerto propio y cosechar periódicamente. La comida otorga mejoras temporales y regenera salud, mientras que el agua y el descanso aumentan la resistencia máxima.
El paso del tiempo también influye en la experiencia: por la noche aparecen más enemigos, la visibilidad disminuye drásticamente y ciertas zonas solo se vuelven accesibles a esas horas. No obstante, es posible irse a dormir; mientras estés en la cama, el tiempo se acelera sesenta veces y la mañana llega con gran rapidez.
La fabricación de objetos es un pozo sin fondo en el que es fácil perderse durante horas. Puedes elaborar equipo, enseres domésticos, herramientas y demás: lo básico se crea desde cualquier parte a través del menú, mientras que los elementos más complejos y voluminosos requieren la ayuda de los aliados instalados en la base.
Al rescatar a personajes no jugables y cumplir sus peticiones, se amplían estas posibilidades. El carpintero, por ejemplo, solicitará repuestos para fabricar una sierra circular que desbloqueará el procesamiento avanzado de madera. Cuantas más tareas de este tipo completes, más opciones tendrás a tu alcance.
El título aprovecha al máximo las ventajas de los juegos de supervivencia. En una ocasión me topé con una montaña que bloqueaba el camino hacia el objetivo de una misión y, en lugar de rodearla, saqué el pico y excavé un túnel de lado a lado. ¡Conseguí una gran cantidad de recursos y fue muy entretenido!
Incluso es posible ir más allá: demoler una montaña por completo y levantar en su lugar un asentamiento entero; las bombas aceleran este proceso de forma notable. Con paciencia y dedicación, todo el mapa se puede remodelar.
Un mérito especial de los desarrolladores reside en los mecanismos. Aquí puedes diseñar complejas redes de tuberías para llevar agua corriente a tu hogar o crear tus propias mazmorras con trampas para luego compartirlas con otros jugadores y desafiarlos a completarlas. ¡Fantástico!
El mundo de Enshrouded es inmenso: cuenta con varios biomas repletos de zonas interesantes para explorar, como mazmorras, templos, torres, castillos abandonados y mucho más. Todos ellos albergan puzles sencillos y trampas, con cofres repletos de valioso botín y puntos de teletransporte esperando al final.
Estos lugares se recorren de forma muy fluida gracias a un completo sistema de desplazamiento: es posible desbloquear la habilidad del doble salto, fabricar un planeador para descender desde grandes alturas o usar un gancho para aferrarse a salientes específicos.
El Velo constituye una mecánica de juego propia. Son grandes zonas cubiertas de niebla donde deambulan diferentes monstruos, se encuentran recursos únicos y desde donde está deshabilitado el teletransporte.
Al adentrarse en el Velo, se activa un temporizador que obliga a actuar con rapidez y a explorar manteniendo un ojo constante en el reloj. Si el tiempo se agota, el personaje muere y es necesario regresar al lugar del deceso. En ocasiones lograba cumplir mis objetivos, pero no alcanzaba a salir a tiempo, obligándome a recorrer una gran distancia con frustración para recuperar mis pertenencias. Una suerte de «modo extracción» casero.
A veces se descubren pozos del Velo que albergan una raíz particular y a un jefe o una horda de enemigos custodiándola. Al vencer a todos y talar la raíz, parte del área queda purificada y se obtienen varias recompensas excelentes.
También resulta fundamental vigilar la barra de resistencia, la cual se ve afectada por múltiples factores, desde el cansancio del personaje hasta el clima. Por ejemplo, cuando llueve, la barra disminuye notablemente, algo que se debe tener muy en cuenta. Es fácil calcular mal y precipitarse al vacío con el planeador, o perder un combate al quedarse sin energía para bloquear o esquivar un ataque en el momento oportuno.
Cómo la progresión salva todo el sistema de combate
Durante los enfrentamientos se pueden utilizar ataques básicos y fuertes, esquivas, bloqueos y desvíos. Tanto el jugador como los monstruos cuentan con una barra de aturdimiento; al llenarse, el personaje queda paralizado durante unos segundos, expuesto por completo. Además, al desbloquear las habilidades correspondientes, el gancho permite atraer a los enemigos o impulsarse hacia ellos.
Pese a ello, los combates se sienten excesivamente simples: las animaciones toscas no transmiten una respuesta contundente y los movimientos de los adversarios no siempre resultan fáciles de anticipar. Por ello, la lucha se percibe rígida, lo que en dificultades elevadas deja un regusto amargo al incrementarse notablemente el coste de cualquier fallo.
Por si fuera poco, la inteligencia artificial de los rivales es bastante deficiente. Es muy fácil engañarlos y volver el entorno en su contra. En los campamentos de bandidos, por ejemplo, casi siempre hay trampas en las que ellos mismos pueden caer si se les guía con cuidado.
Lo que compensa la debilidad de los combates es el equipamiento y el sistema de progresión.
Se puede alternar entre todos los tipos de armas: espadas y hachas de una y dos manos, dagas, báculos mágicos, varitas y arcos. También es posible lanzar bombas, invocar calaveras que atacan a los adversarios y más.
Al explorar el mundo se encuentran abundantes consumibles y armamento de calidad, incluidas armas legendarias con efectos destacados que infligen un daño considerable. De este tipo de botín hay más que suficiente.
La variedad de enemigos es gratificante: bandidos comunes, bestias del bosque, esqueletos, aberraciones del Velo, grandes jefes y muchas otras criaturas. Incluso hay guiños como la raza de los Vukah, que recuerda a los wookiees de «Star Wars»: también habitan en estructuras construidas sobre los árboles y su aspecto físico se asemeja al de un yeti.
Cabe señalar que la partida no se puede pausar, por lo que no es posible detener la acción en medio de un combate exigente o mientras se desciende en planeador.
El desarrollo del personaje en Enshrouded permite mejorar múltiples aspectos a la vez, para lo cual se necesita una inmensa cantidad de recursos distintos. Debido a esto, el inventario se satura con rapidez (por fortuna se puede ampliar) y en la base se acumulan numerosos baúles para almacenar todo ese material valioso.
El jugador dispone de un extenso árbol de talentos que incluye tanto simples incrementos de atributos como nuevas posibilidades de combate y artesanía. Así, es posible aprender remates especiales sobre rivales aturdidos o potenciar la eficiencia en la recolección de materiales.
Por cierto, el juego permite redistribuir los puntos de habilidad sin ninguna limitación. Si una configuración no convence, se puede cambiar por otra con total facilidad.
El equipamiento también se puede mejorar: cada nivel incrementa el poder de ataque y añade bonificaciones útiles. Para ello se requieren runas específicas, que se consiguen derrotando enemigos o desmantelando piezas de equipo prescindibles.
En algunas armas se pueden engarzar gemas que aportan efectos variados, como aplicar sangrado con ataques cuerpo a cuerpo. Eso sí, primero hay que dar con las piedras y con el banco de trabajo adecuado, oculto dentro del Velo.
La base también exige mejoras, reforzando la Llama de dos formas distintas: una amplía el área total de construcción y la otra concede ventajas al jugador, como un mayor tiempo de resistencia dentro del Velo.
Dificultad adaptable para todos los públicos
Gracias a sus opciones de configuración, la experiencia puede convertirse tanto en un desafío implacable como en un paseo relajante, ya que la dificultad no solo altera el daño infligido y recibido, sino también varias mecánicas del juego.
Por ejemplo, en la dificultad estándar, al morir se pierden los recursos recolectados (a excepción de la comida y el equipamiento), que deben recuperarse en el punto de la caída. Por suerte, si se muere nuevamente de camino, los objetos no desaparecen, y aunque los monstruos reaparecen, tardan bastante en hacerlo.
En cambio, al seleccionar la opción más accesible, el modo «Relajado», ya no se pierde nada al caer en combate y las armas dejan de deteriorarse. La propuesta se transforma en un agradable juego de farmeo en el que pasar muchas horas mientras se escucha de fondo un pódcast o una lista musical. Eso sí, la partida puede volverse algo monótona, ya que solo se corre peligro de muerte si hay una distracción en pleno combate o ante una caída al vacío.
A partir del nivel «Difícil», el reto se vuelve considerable, por no hablar del modo «Supervivencia». Estos niveles están diseñados principalmente para el juego cooperativo, admitiendo hasta seis usuarios simultáneos en una misma partida.
Podría parecer una disyuntiva forzada: o jugar sin apenas reto, o morir de un par de golpes y pasar hambre constantemente. Sin embargo, el título permite ajustar minuciosamente infinidad de parámetros a medida, lo cual representa una gran ventaja.
Veredicto
Enshrouded es una propuesta capaz de amoldarse al gusto de cada jugador: se puede transformar en un entretenido título de recolección de recursos o en un desafío exigente; se puede disfrutar en solitario o vivir aventuras con amigos; invita a desentrañar cada nota para profundizar en su trasfondo o a dejar de lado la historia.
A disposición del usuario hay un sistema de combate competente, aunque no impecable, una profunda progresión de habilidades y equipo, la posibilidad de erigir y decorar una fortaleza a medida, y un vasto mundo abierto a la exploración.
Al mismo tiempo, la experiencia resulta muy poco tediosa: la jugabilidad engancha y hace perder la noción del tiempo. Todos sus sistemas están sumamente bien equilibrados y transmiten una auténtica sensación de libertad. Y si los ajustes predeterminados no convencen, nada impide modificarlos a conveniencia.
No obstante, en ocasiones puede asomar cierta monotonía. Al recorrer el mundo, es fácil sentirse aislado. El mapa es tan extenso que ciertas áreas parecen exigir que uno aprenda a entretenerse por su cuenta. Pese a ello, siempre hay alternativas: en lugar de intentar superar otra mazmorra, se puede optar por acondicionar la vivienda hasta dejarla impecable. ¡Las horas se pasan volando!
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