Intel está experimentando una grave crisis de personal: la compañía está perdiendo ingenieros clave tras las decisiones del nuevo director general, Lip-Bu Tan, quien cerró una serie de proyectos ambiciosos.
Los especialistas están abandonando Team Blue, y los competidores, en particular Samsung, están atrayendo activamente a los empleados.
Intel, bajo el liderazgo de Lip-Bu Tan, está cambiando de rumbo: en lugar de innovaciones a largo plazo, la compañía se está centrando en resultados financieros rápidos. Esto ha llevado a la reducción de iniciativas lanzadas por el anterior jefe, Pat Gelsinger, incluyendo el desarrollo de tecnologías avanzadas. La decisión de renunciar a costosas inversiones debía aumentar el valor para los accionistas, pero resultó en una salida masiva de empleados.
Los ingenieros que trabajaban en desarrollos clave comenzaron a buscar nuevas perspectivas en los competidores. Samsung está contratando especialmente a antiguos empleados de Intel, formando equipos para las divisiones de producción de componentes. Para la corporación coreana, estas transiciones se han convertido en una forma importante de fortalecer su posición en el mercado.
El futuro de Intel sigue siendo incierto. La compañía se ve obligada a hacer frente a las consecuencias de las decisiones de personal. La pregunta es si la nueva estrategia conducirá al éxito o simplemente agravará la crisis. Mientras tanto, los competidores no pierden el tiempo: están fortaleciendo sus equipos a expensas de los especialistas de Team Blue.
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Autor de la portada: Intel. Fuente de la portada: Wccftech