La compañía se enfrenta a altos gastos por trasladar parte de la producción a EE. UU., "fuertes aranceles" y presión en las cadenas de suministro. El fortalecimiento del dólar taiwanés también requirió un ajuste de precios para mantener los márgenes.
Los principales clientes de TSMC, incluyendo Apple y NVIDIA, se enfrentarán a un aumento en el costo de los pedidos. Esto podría reflejarse en los precios de los productos finales, desde los nuevos iPhone y chips de IA hasta tarjetas de video. Al mismo tiempo, TSMC planea reducir el costo de los procesos tecnológicos más antiguos para mantener el equilibrio en la oferta.
TSMC controla más del 50 % del mercado de fabricación de chips por contrato y casi no tiene competidores en los procesos litográficos avanzados. La compañía invierte hasta $300 mil millones en el desarrollo de fábricas en EE. UU., incluyendo la expansión de la fábrica en Arizona para la producción de chips de 2 nm en los próximos años. Los expertos señalan: tales gastos a gran escala y el liderazgo en el mercado inevitablemente llevaron a un aumento de los precios, y es probable que los clientes acepten las nuevas tarifas, ya que casi no hay alternativas.