Aclaró que el principal factor de la caída de las ventas es el costo. El juego cuesta $80, que es significativamente más alto que los aproximadamente $20 de Monster Hunter: World. La consola PlayStation 5 se vende en Japón por 80 000 yenes ($540). Teniendo en cuenta la suscripción y otros juegos, los gastos totales para el jugador pueden alcanzar aproximadamente los 100 000 yenes ($670), lo que afecta especialmente a la audiencia joven.
Tsujimoto lo llamó una "barrera de PS5", que limitó la disponibilidad de Wilds no solo en Japón, sino también en el extranjero. En este sentido, Capcom está revisando su estrategia para ampliar su base de jugadores a medio y largo plazo.
El lanzamiento de Nintendo Switch 2 por 50 000 yenes ($340) demostró que el mercado prefiere plataformas más asequibles, y la reacción de los compradores superó las expectativas. Esto aumenta la probabilidad de que los juegos principales de Monster Hunter puedan aparecer en Switch 2 antes de lo previsto, dando a Wilds o a futuras entregas acceso a un público más amplio.