El primer cambio afectó a la escopeta Gnasher. Su daño a media distancia se redujo en un 15%, pero la eficacia a corta distancia se mantuvo igual. Los amantes de los enfrentamientos cercanos pueden estar tranquilos.
También se corrigió la dispersión al apuntar. Ahora es mayor que en la versión de lanzamiento, pero menor que en la prueba beta. Esta es una pequeña pero significativa corrección para los amantes de los disparos precisos.
La actualización también mejoró la estabilidad: se eliminaron errores y bloqueos, lo que hizo que el juego fuera más fluido en todas las plataformas.
Además, el juego recibió mejoras técnicas. Ahora se admiten monitores ultraanchos de 21:9 y Variable Refresh Rate (VRR) en Xbox Series X/S en la campaña.
Los desarrolladores de Gears of War: Reloaded escuchan constantemente los comentarios de los jugadores y se aseguran de que el juego ofrezca la más alta calidad de experiencia de juego.