El actor se enteró del cambio del personaje principal justo durante la grabación de voz. Según sus palabras, en el estudio le dijeron: «No, ahora el jugador controlará a Raiden».
Metal Gear Solid 2 hoy en día se considera un juego de culto, pero en el momento de su lanzamiento provocó una oleada de emociones. Los materiales publicitarios y las portadas aseguraban que Snake estaría en el centro de la historia. Pero dos horas después del inicio, desaparece y el control pasa a Raiden, que tiene menos experiencia.
Hayter admite que estaba desconcertado y preveía una reacción controvertida: «Pensé: veamos cómo lo toman los fans». Y así fue: la decisión provocó acalorados debates.
Al mismo tiempo, el actor subrayó que MGS2 es un «juego increíble», y la continuación, Metal Gear Solid 3, supuso para él una vuelta a los orígenes y su parte favorita.
Con el tiempo, la serie adquirió un estatus de culto, y Raiden logró ganarse el respeto de los jugadores, especialmente tras el lanzamiento de Metal Gear Rising: Revengeance.