El acuerdo, que fue anunciado el 18 de septiembre, prevé la integración de módulos gráficos de Nvidia en los SoC de cliente de Intel, así como el uso de procesadores Intel en la infraestructura de centros de datos de Nvidia con soporte para NVLink. Estos planes generaron debate en la industria ante la ausencia de una hoja de ruta pública de Intel en el segmento de GPU discretas y la reciente salida de Michelle Holthaus, quien anteriormente dirigía la división de clientes.
«No estamos discutiendo planes concretos, pero la colaboración complementa la estrategia existente, e Intel continuará ofreciendo soluciones basadas en sus propios procesadores gráficos», se lee en la declaración transmitida a PCWorld.
Algunos medios dudan de la conveniencia de este enfoque. Así, The Verge señala: «¿Por qué Intel invertiría dinero para alcanzar a Nvidia y AMD, si Nvidia ya no es un competidor completo?»
Al mismo tiempo, PCWorld escribe: «Desde un punto de vista estratégico, tiene sentido mantener Arc. ¿Qué pasa si la relación con Nvidia se deteriora repentinamente, a pesar de la inversión realizada? La compañía es conocida como un socio duro. Mantener Arc y Xe protege a Intel del riesgo de quedarse sin alternativa, especialmente teniendo en cuenta que Xe (y, probablemente, esta asociación) abarca todo: desde portátiles hasta centros de datos. Continuar invirtiendo en soluciones internas es clave para el futuro de Intel».
Intel todavía planea el lanzamiento de la arquitectura Xe3 (Celestial), que, presumiblemente, debutará en los procesadores Panther Lake. Los dispositivos basados en esta plataforma no utilizarán soluciones de Nvidia.
Al mismo tiempo, según Wccftech, los procesadores Nova Lake, que se esperan el próximo año, podrían ser los primeros con chiplets gráficos de Nvidia. Esto explica las declaraciones anteriores sobre la intención de Intel de fortalecer su posición y convertirse en líder en el segmento de procesadores de escritorio con el lanzamiento de esta generación.
También se discuten en la industria los rumores sobre la preparación de una tarjeta de video Battlemage (BMG-G31) más potente para PC de escritorio y portátiles. Todavía no hay detalles, e Intel no ha anunciado oficialmente el producto. Sin embargo, esta es una estrategia común para Intel: las tarjetas de video de la línea Arc B generalmente se anunciaban solo unas semanas antes del inicio de las ventas.
Por lo tanto, Intel demuestra su disposición a mantener la independencia en el segmento gráfico, a pesar del acercamiento estratégico con Nvidia. A corto plazo, la línea Arc, al parecer, continuará existiendo, aunque su desarrollo futuro sigue en duda.