Microsoft ha aumentado los precios de Xbox Series S|X por segunda vez en un año, lo que ha provocado una ola de descontento entre los fans. Dudan de que el aumento de precios se deba exclusivamente a las tarifas y creen que la compañía podría estar retirándose gradualmente del mercado de las consolas de videojuegos.
Desde su lanzamiento en 2020, ambos modelos han vendido alrededor de 30 millones de unidades. El último aumento de precios fijó el costo de Xbox Series S en $400 y Series X en $650. Muchos fans creen que este es un movimiento estratégico para reducir la división de "hardware".
El departamento de Xbox muestra indicadores exitosos, pero el costo del "hardware" continúa aumentando. En la red X, los usuarios expresaron su descontento y están seguros de que Microsoft busca obtener el máximo beneficio de cada consola vendida, dada la caída de las ventas.
El periodista Ryan McCaffrey señaló que a la compañía le sería más fácil abandonar por completo la producción de consolas, comparando la situación actual de Xbox con el estado de Sega antes de retirarse del mercado.
Muchos fans creen que Microsoft está utilizando la situación económica como una excusa para salir gradualmente del segmento de las consolas. A pesar de que la compañía anunció otra generación de Xbox, las perspectivas del "hardware" siguen siendo confusas.