A algunos diputados les preocupan los juegos que atraen a la generación más joven.
En Rusia se sigue prestando atención a la regulación de la industria del juego. Recientemente, la diputada de la Duma Estatal, Yana Lantratova, inició una propuesta para introducir un impuesto especial del 10 por ciento sobre la venta de juegos extranjeros.
Se supone que, en caso de que se introduzca el impuesto especial, los ingresos se destinarán a un "fondo para apoyar el contenido digital nacional". Esto redistribuirá los recursos a favor de los desarrolladores nacionales, debilitando el dominio económico de los productos extranjeros y contribuyendo a la creación de un entorno mediático seguro, libre de agresión ideológica".
Además, Lantratova propuso consagrar en la ley el concepto de "videojuego nacional" y prever para tales proyectos exenciones fiscales y de infraestructura, subvenciones, exenciones de impuestos especiales, etc.
Según la diputada, el problema del contenido destructivo en el entorno infantil y juvenil requiere "...no medidas prohibitivas aisladas, sino una estrategia integral y multinivel. Debe combinar herramientas legislativas, económicas, organizativas y culturales e ideológicas. El objetivo de tal estrategia no es solo bloquear materiales dañinos, sino también crear un entorno mediático positivo y en desarrollo para la generación más joven".