Aunque ha pasado mucho tiempo desde el lanzamiento de BioShock Infinite, la franquicia continúa, mientras que su creador está trabajando en una nueva marca: Judas, que será diferente de la conocida serie.
Recientemente, se publicó una entrevista con Levine en YouTube, donde admitió que no tiene intención de volver a la franquicia, que comenzó en 2007 y abandonó en 2014. El desarrollador explicó que, a pesar de cierto apego, dejó BioShock porque había realizado todo lo que quería. Levine también señaló que la segunda parte contradecía sus ambiciones: después de terminar el primer BioShock, no quería crear una continuación.
Levine dijo que prefiere concentrarse en un solo juego. Por lo tanto, eligió Judas: aquí tiene total libertad creativa, y todas las decisiones, comentarios y responsabilidad del producto recaen exclusivamente en él.