El ratón es uno de los accesorios más importantes para un jugador. El resultado de una partida a menudo depende de su calidad, por lo que muchos eligen los modelos más sensibles. Pero una nueva investigación ha demostrado que un ratón de juego puede tener otro uso desagradable.
Investigadores de la Universidad de California descubrieron que los sensores de los ratones ópticos de alta precisión pueden registrar las microvibraciones de la superficie de la mesa. Cuando una persona habla, estas vibraciones viajan a través de la mesa y llegan al sensor. Si la computadora está infectada, los atacantes pueden acceder a estos datos.
Los científicos explicaron que los paquetes de movimiento "crudos" extraídos se pueden procesar con métodos digitales para extraer las vibraciones de sonido. Después de eso, una red neuronal puede restaurar la forma de onda del habla. Las pruebas mostraron que el descifrado es posible con una precisión de hasta el 60%, lo cual es suficiente para comprender la esencia de la conversación. Los ratones con una resolución de 20 000 DPI o superior son especialmente vulnerables.
Aunque la probabilidad de tal ataque para un usuario común es mínima, la investigación muestra cuán rápido la inteligencia artificial está cambiando la percepción de los dispositivos cotidianos. En el futuro, vulnerabilidades similares podrían aparecer en otros dispositivos periféricos.