"No hay un final correcto, no hay una versión canónica u oficial de Sandfall", señaló, aclarando que cada desenlace tiene un propósito específico. "Ambos están creados a propósito, ninguno es perfecto y cada uno es doloroso a su manera".
La filosofía de Swedberg-Yen se basa en la libertad de percepción: Clair Obscur nunca explica demasiado en detalle, sino que anima a los jugadores a "recoger las piezas" y crear el significado de la historia a través de sus propias sensaciones. Este enfoque se opone al deus ex machina, donde los conflictos se resuelven artificialmente. La guionista cree que todos los elementos deben fluir lógicamente del camino emocional y moral de los héroes.
En una entrevista para Lits Play, la autora también revela el proceso de creación del guion, las influencias literarias y el trabajo con el equipo de Sandfall. En la marca de tiempo 26:03, explica cómo se construyó el final, equilibrando la lógica de la narración y el efecto emocional. Más adelante, alrededor de 34:26, se discute el "verdadero rostro" del mundo del juego y los dramáticos eventos del Acto 3, prestando atención al destino de Gustav y al desarrollo de Mael.