Recordó cómo la impresión infantil formó su visión del mundo y su enfoque creativo. Cuando era estudiante, Kojima vivía cerca del recinto ferial y lo visitó muchas veces.
«Vi con mis propios ojos el “futuro y la armonía del mundo”. Pude estrechar la mano y saludar a Taro Okamoto, Sakyo Komatsu, Kenzo Tange, Kisho Kurokawa, Junko Koshino y Hanae Mori. Fue como conocer extraterrestres».
Según el desarrollador, la Expo-70 se convirtió en la frontera entre su "antes" y su "después" personal.
Señaló que el verdadero valor de la exposición no radicaba solo en la tecnología, sino en la diversidad.
«La Expo mostró la coexistencia de países, razas, religiones, tradiciones e historia. Fue la encarnación del “pasado y el futuro”, “la paz y la armonía”».
Kojima subrayó que sin esta experiencia no habría desarrollado un pensamiento global y futurista, lo que significa que sus series de culto tampoco habrían aparecido.