En cartas dirigidas al Secretario del Tesoro de EE. UU. y al CEO de EA, Andrew Wilson, advierten sobre posibles amenazas a la seguridad nacional debido a un acuerdo valorado en 55 mil millones de dólares.
Según el plan, EA dejaría de ser una empresa pública y pasaría a manos privadas. El consorcio de inversores incluye el Fondo Soberano de Arabia Saudita, el fondo estadounidense Silver Lake y la empresa de inversión de Jared Kushner. El acuerdo contempla un crédito de 20 mil millones de dólares.
En la carta, los senadores preguntan cómo EA pretende mantener su independencia en un contexto de «gobierno autoritario con un historial de uso de la tecnología para presionar a los críticos y censurar la libertad de expresión». Entre los riesgos mencionados se encuentran la posible vigilancia de ciudadanos estadounidenses, la propaganda saudí y el acceso a datos de usuarios y tecnologías de inteligencia artificial.
Los legisladores instaron al Comité de Inversión Extranjera en los Estados Unidos a examinar el acuerdo y publicar sus conclusiones. El acuerdo prevé una sanción de 1.000 millones de dólares si la compra no es aprobada por los reguladores estadounidenses.