Recordando la historia de la música de videojuegos, Uematsu señaló que en la época de la NES los compositores trabajaban con canales de sonido mínimos: melodía, acordes y bajo. Con el desarrollo de la tecnología, aparecieron samples y grabaciones de instrumentos en vivo. Hoy en día, la música de los juegos ha alcanzado la madurez:
"Hemos alcanzado la forma final cuando empezamos a usar grabaciones de estudio. El siguiente paso, como el sonido binaural, ya lo probamos en Final Fantasy X".
Al preguntarle sobre el futuro con la IA, señaló que la tecnología puede ayudar a mezclar sonidos, pero la creatividad debe seguir siendo humana:
"Crear con tus propias manos es más difícil, pero más agradable. Al escuchar música, sientes la vida de quien la creó. La IA no tiene eso".
También destacó la singularidad de las actuaciones en vivo:
"La música de las personas es inestable, cada uno la interpreta a su manera. La belleza está en las fluctuaciones y las imperfecciones".
Aunque Uematsu se ha alejado de trabajar en bandas sonoras para juegos, escribe activamente nuevas composiciones y actúa en conciertos, calificando este como "el período más intenso de su vida".