"Viajamos mucho por Asia y vimos varios estudios chinos. Creo que estamos al comienzo de una nueva ola de desarrollo. Con la tecnología moderna, se ha vuelto mucho más fácil hacer proyectos que parezcan más grandes que los recursos del equipo".
Añadió que cada vez ve más prototipos tempranos de pequeños pero ambiciosos colectivos:
"Estos juegos se ven increíbles y se juegan muy bien. Es el comienzo de una nueva era: proyectos que no temen el riesgo, con un estilo único y un alto nivel artístico".
Broche enfatizó que se inspiró en juegos como Hellblade y A Plague Tale: Innocence. Según él, demostraron que incluso con un equipo pequeño se puede crear un éxito visualmente impresionante.
"Nos dimos cuenta de que se puede soñar en grande, incluso si tienes menos de 50 personas".