Actualmente, la marca tiene en su catálogo más de 25 mil modelos diferentes, pero al mismo tiempo la corporación se encuentra al borde de la bancarrota. Según los últimos informes financieros, Funko podría no mantenerse hasta 2026. Si la compañía no es adquirida o no recibe el apoyo de inversores, se verá obligada a cesar su actividad.
Las ventas cayeron casi un 14% y las deudas continúan creciendo, sin mostrar signos de estabilización. La situación es realmente crítica: en la compañía trabajan 1283 personas, y todas ellas podrían perder su trabajo si no se logra detener la crisis.
La dirección de Funko ha reconocido oficialmente que "existe una seria duda" sobre la posibilidad de continuar con el negocio. La que una vez fue una empresa exitosa se encuentra atrapada en una sobreproducción y una política de precios incorrecta, lo que ahora pone en peligro todo su futuro.