No todos los juegos de Dying Light llegaron a su lanzamiento. En 2015 salió Dying Light, en 2022 - Dying Light 2: Stay Human. Pero entre ellos existieron varios conceptos, uno de los cuales se habría convertido en un giro radical para los fanáticos de la serie.
En 2016–2017, Techland experimentó con proyectos de Dying Light, y uno de ellos fue Hellrunners.
Hellrunners se concibió como un "runner", un juego con generación procedural o un ciclo infinito, donde el jugador corre constantemente, superando obstáculos y recolectando puntos, monedas, fichas u otros.
Pero Techland señaló que este es solo un enfoque: el equipo también probó una estructura de niveles.
Según el director del juego, Tymon Smektała, Hellrunners no salió porque después de varios prototipos quedó claro que el juego no destacaba ni aportaba innovación. El proyecto se archivó y el equipo se centró en Dying Light 2: Stay Human.
No hubo conexión entre Hellrunners y Nightrunners: Nightrunners apareció más tarde, durante la producción de Dying Light 2.