Para entregar el juego en el país, hubo que improvisar.
Debido a diversas restricciones, como la representación de simbología nazi, el lanzamiento de Wolfenstein 3D en Alemania resultó ser específico. Recientemente, el fundador de Apogee, que se encargaba de la publicación del shooter, compartió recuerdos sobre el trabajo en la región.
Scott Miller contó sobre un astuto esquema: en esencia, los juegos entraban al país "de contrabando". Las cajas con el juego no tenían ninguna marca identificativa (esto permitía pasar la aduana):
Enviábamos cientos de pedidos directamente a clientes en Alemania en un embalaje sencillo sin la etiqueta postal "Apogee". ¡Hicimos todo lo posible para no privar a los jugadores alemanes del placer!
El desarrollador Sandy Petersen también compartió una historia: en Alemania, Wolfenstein 3D se podía adquirir en un lugar inesperado:
Los alemanes me contaron que Wolfenstein era muy difícil de conseguir porque estaba prohibido debido a la representación de simbología nazi. Dijeron que para poder jugar a Wolfenstein tenían que piratearlo o ir a comprarlo a una tienda para adultos, donde se vendía porno.