Los creadores primero se centraron en la narrativa dinámica: el mundo y los personajes que reaccionan a la elección del jugador. Solo entonces se dieron cuenta de que necesitaban una heroína fuera de las normas sociales, un personaje que entienda mejor a las máquinas que a las personas.
Así nació Judas: alienada y con dificultades para comunicarse con la gente. El aislamiento la hace vulnerable, pero al mismo tiempo le permite sobrevivir en un mundo donde reinan los conflictos y la desconfianza.
La acción del juego se desarrolla en la nave colonia Mayflower con zonas contrastantes: desde elegantes camarotes VIP hasta pasillos abandonados para marginados. El jugador controla a una heroína con problemas y debilidades, y sus decisiones realmente influyen en la confianza y la traición de los personajes.
Judas será un juego con profundas relaciones humanas, donde cada decisión es importante.