Desde el lanzamiento de Switch 2 en Japón, PS5 ha tenido dificultades en su mercado local, e incluso la Nintendo Switch original de 2017 la superó en algún momento. En un intento por corregir la situación, Sony lanzó una versión japonesa más económica, pero los datos de la primera semana muestran que la estrategia no ha dado los resultados esperados.
La disminución de las ventas del modelo, que en los primeros tres días vendió más de 23 mil unidades, es preocupante, a pesar del descuento de $120 ofrecido por el director general de PlayStation, Hideaki Nishino. Incluso la nueva versión no pudo competir con Switch 2, cuyas ventas del 24 al 30 de noviembre ascendieron a 97 mil unidades.
El aumento de los precios de la memoria también pone en peligro la rentabilidad de PS5 y los resultados financieros de la empresa.