Los amantes de los desafíos podrán complicar significativamente su juego.
Techland presentó para Dying Light: The Beast la actualización de diciembre con la dificultad Nightmare Experience («Experiencia de Pesadilla»).
Los enemigos humanos e infectados en este modo se vuelven más peligrosos: son más inteligentes, agresivos y reaccionan más rápido a las acciones del jugador. Los recursos son limitados y en las Zonas Oscuras se pueden encontrar Volátiles incluso durante el día.
Además, apareció el Alfa-volátil: el infectado más fuerte en Castor-Woods y «el más inteligente en la historia de Dying Light». Es capaz de oler al protagonista, ignora la luz ultravioleta de la linterna y puede perseguir al jugador por todo el mapa hasta que llegue a una zona segura o muera.
Nightmare Experience también ofrece nuevas mecánicas de supervivencia. Aparece un sistema de hambre que afecta la resistencia, la recuperación de salud y la eficiencia en el combate.
La linterna se descarga con el tiempo, se atenuará y parpadeará; los jugadores tendrán que buscar o crear nuevas fuentes de luz.
Por completar los desafíos más difíciles en este nivel de dificultad, los desarrolladores otorgarán como recompensa artículos exclusivos, incluidos amuletos, un traje y un skin para el transporte.