Sony Interactive Entertainment ha obtenido una patente para una tecnología que utiliza inteligencia artificial para censurar dinámicamente el contenido de los videojuegos. Esto permitirá eliminar o enmascarar en tiempo real escenas violentas, sangre, contenido sexual o lenguaje obsceno, convirtiendo los juegos para adultos en versiones aptas para niños.
La IA analiza lo que ocurre en la pantalla (imágenes y audio) e interviene al instante: difumina la sangre, reemplaza los modelos de los personajes, silencia las palabrotas o incluso sustituye el diálogo por uno neutro mediante deepfakes. Los padres podrán establecer reglas por adelantado: por ejemplo, prohibir solo la violencia, pero permitir palabrotas leves.
A diferencia de los filtros existentes (como en Fortnite o Roblox), que son estáticos y están integrados por los desarrolladores, esta tecnología es reactiva y funciona en tiempo real con cualquier juego y en cualquier plataforma.