Los jugadores controlarán a una chica encerrada en un misterioso laberinto mental, donde en su cabeza habitan cuatro almas de personas fallecidas, cada una con sus propios deseos y traumas.
El cambio de personalidades es un elemento clave del juego: las almas pueden apoderarse del cuerpo de la protagonista sin previo aviso, alterando las acciones disponibles y creando una estrategia de juego impredecible. Los traumas emocionales de cada alma influyen en la percepción del jugador, distorsionan la visión, el movimiento y las sensaciones, convirtiendo el laberinto en un reflejo vivo del dolor psicológico.
A través del modo "Diálogo", los jugadores podrán comunicarse con las almas, utilizando los objetos encontrados, revelando su pasado y verdades ocultas. En el final, habrá que tomar una difícil decisión: dejar en el cuerpo su propia personalidad o ceder el lugar a una de las cuatro almas. Los desarrolladores prometen dilemas emocionales únicos y diferentes finales.