Apple y Google se convirtieron en los primeros "proveedores concretos", lo que significa que las nuevas normas les conciernen directamente. Según PocketGamer, esto implica permitir tiendas asociadas, métodos de pago alternativos, promociones fuera de las plataformas y enlaces a otros métodos de pago.
Las empresas, al igual que todas las demás incluidas en la lista, no pueden dar ventajas a sus aplicaciones, deben garantizar la igualdad de acceso a las API y funciones de los dispositivos, y aumentar la transparencia.
Estas medidas podrían cambiar el mercado de las tiendas móviles: los desarrolladores podrán vender juegos y aplicaciones fuera de App Store y Google Play, establecer sus propios precios y trabajar directamente con los clientes, sin intermediarios.