El juego combina elementos de Dragon’s Dogma 2, Skyrim y The Witcher 3. La atención se centra en un mundo enorme y en batallas contra oponentes de tamaño gigante. Casi cada batalla con un jefe es única: los jugadores podrán, por ejemplo, subirse a la espalda del monstruo para infligir más daño.
Se ha confirmado la presencia de muchos dragones: se puede luchar contra ellos o utilizarlos para moverse por el mapa. También están disponibles animales de monta, barcos e incluso osos.
El proyecto ofrecerá decenas de mecánicas: misiones secundarias, arenas con combates, rompecabezas con láseres y placas. En cada enfrentamiento, los desarrolladores prometen variedad para que los jugadores no se cansen de las repeticiones.